Opinión

Construyamos el cambio

Álvaro Rodríguez Calderón | Colaborador
Construyamos el cambio

Es frecuente que se mencione en nuestra sociedad que debemos accionar a un cambio, constantemente escuchamos las palabras que en muchas ocasiones pueden motivar; profesionales en el campo, familiares o amigos son quienes continuamente nos incentivan a realizar ese cambio. Pero a todo esto, ¿qué es lo que realmente se busca?

Fácilmente se puede observar  cómo nos movemos por la corriente y bajo un sistema de influencia que se creen dueños de actuar bajo nuestro consentimiento, confundiendo la opinión de los demás con la verdad. El cambio, como tal, se manifiesta bajo una disposición. Y sí, estamos en un tiempo que indica que debemos cambiar, es un momento donde nos dice la sociedad, que nuestro país se prepara para un nuevo e importante cambio.

Estos cambios deben de estar acompañados de responsabilidad, empatía y sensibilidad a cualquier eventualidad que ocurra.

 Hoy enfrentamos muchos retos. Como parte de esto, es importante ver el papel de algunos sectores, por ejemplo: la educación, ésta maneja uno de los retos más importantes, pues está en continuo cambio, la situación de la pandemia evidenció las fortalezas, pero también las debilidades que nuestro sistema educativo tiene, nos muestra un gran compromiso, pero con pocos aportes o recursos  y por su puesto una muestra de que la tolerancia no es una fortaleza en nuestra sociedad.

Dentro de los cambios que estamos llamados a realizar se encuentra la integración o la inclusión y de nuevo aparece la educación como gran estrella, pues es por medio de ésta que podemos encontrar y lograr una inclusión abierta y que muestre posibilidades para todos. Es aquí donde se encuentra uno de los fallos más grandes en el proceso de cambio, pues, aunque creemos que evolucionamos, notamos que no es gradualmente, muchos ven por su propio beneficio y esto se ha evidenciado bastante con la emergencia sanitaria que vivimos.

La pregunta sería: ¿En qué estamos fallando como sociedad? ¿Es acaso qué los valores y la educación aplicada no ha sido suficiente para trazar el cambio? O, ¿para trasformar y levantar una sociedad como debe de ser?

Construir un cambio conlleva numerosas estrategias y por supuesto participación de todos, donde integralmente podamos ayudarnos y colaborar tanto con el que tiene como con el que no. La inclusión que ha sido un tema de qué hablar en los últimos años, se manifiesta de forma completa si logramos aplicarla bajo la ley y fuera de los movimientos ideológicos que la han querido someter. La empatía como tal, muestra el reflejo de una sociedad que quiere crecer, que se preocupa por el otro y se apoya asimismo. ¿Se está proyectando al cambio entonces? Si la respuesta a esto es “no” entonces debemos tomar armas en el asunto y ser responsables por lo que nos corresponde hacer, es importante que las muestras del cambio den frutos, que podamos ver el reflejo de nuestras acciones y que juntos observemos los resultados deseados. Estamos llamados a cambiar, y no solo le compete a la educación dar el paso en firme. Nos corresponde a todos como sociedad trabajar por eso.

Desde esta perspectiva es bien dicho que bajo nuestra propia subjetividad podemos alcanzar el cambio unidos, para entonces transformar a la población. Nuestro compromiso como ciudadanos debe ser unánime, los pasos deben ser firmes y constantes. Nuevos retos aparecen todos los días y sin duda son oportunidades de crecimiento, momentos para unificar las diferencias que nos separan y transformamos a nosotros mismos.

Seamos partícipes del cambio, construyamos con bases sólidas lo que puede ser una mejor sociedad.

 

Última actualización: 25/05/2021