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Costumbres y tradiciones

Ricardo Solano |
Costumbres y tradiciones

A propósito de la clasificación de nuestro país al próximo mundial de fútbol, le pregunté a mi hija que es psicóloga, si en ese campo se había hecho algún estudio del comportamiento del ser humano, de su reacción, de lo que le produce un triunfo, o sea, el ganar un encuentro de fútbol.

Creo no equivocarme al decir que es el único deporte que se ha encargado de “volarle el coco” a medio mundo y al otro medio también.

No respeta raza, religión, frontera, cultura, hábito, costumbre o tradición. Sencillamente, el ser humano (hablo del fanático) pierde la cabeza, se abraza con el desconocido, celebra horas y horas sin tener noción del tiempo.

La alegría que este deporte despierta en las personas, no tiene parangón, ni es igualado por otro.

Es bien sabido que en los EEUU, el baloncesto y el beisbol, mueven masas de aficionados, pagan excelentes salarios a los deportistas y tienen una gran organización, pero es solo en ese país, el fútbol es a nivel mundial.

Cada cuatro años se lleva a cabo un campeonato mundial de fútbol, en diferentes países y hasta en continentes distintos. Se dice que el fútbol es la empresa que más dinero genera en este planeta.

Aquí en nuestro país y con motivo del último partido de la selección, hasta el presidente tuvo que ver con el asunto. Que horas de asueto, que de qué forma se acomodaban las horas laborales, porque había que ver el partido.

En la empresa donde laboro, nos permitieron ver el partido Costa Rica - Nueva Zelanda y luego, el mismo día repusimos las dos horas que duró el partido.

Aquí en nuestro país, se celebra por todo lo alto la clasificación a un mundial de fútbol. Es a nivel nacional, pero en la capital, ya hay sitios definidos donde se reúnen los aficionados, como es el caso de la Fuente de la Hispanidad.

Según nos ilustra la psicología, el fútbol es el deporte espectáculo más consumido en el mundo.

Y después de la selección, vino lo de Cartago. Ochenta y un años sin celebrar un campeonato. Era de esperar las escenas que se dieron en el estadio.

Desde la agresión a un jugador del Cartaginés, hasta el llanto desconsolado de un niño con su padre.

Los seguidores de Cartago amanecieron celebrando. La fiesta duró varios días. Eso hace y logra el fútbol. Los aficionados asisten a un mismo espectáculo, pero las barras son enemigas.

El llanto del niño, la agresión al jugador, la barra del equipo perdedor enfrentando a la policía post encuentro, o cualquier otra manifestación, son rituales repetitivos y formas de externar un sentimiento, de alegría el ganador, de frustración el perdedor. Ante la decepción se rompen las reglas lo mismo que el respeto a la ley.

El fútbol provoca eso, el aficionado pierde la cabeza y actúa como un autómata.

El consumo cultural del fútbol, genera pasiones encontradas en una colectividad que muchas veces sorprende. Es un fenómeno sociocultural que debe ser más estudiado.

En Costa Rica como en otros países, las rivalidades, odios y antagonismos, se diluyen cuando se trata de apoyar al equipo de TODOS. El aficionado portando la roja, olvida el resultado del último clásico, en el que el equipo de sus amores fue el perdedor.

El fenómeno de integración nacional es un elemento sociocultural, que vale la pena sea estudiado más a fondo, incluso, la comercialización del fútbol, teje puentes entre lo social, lo político, lo cultural y lo económico.

Una cosa es el equipo al que se apoya a nivel nacional y otra muy distinta, si se trata del equipo de TODOS.

Tomé la decisión de escribir sobre este tema, dado el interés que despierta en mí el comportamiento humano en sociedad. Algo parecido se deben preguntar los profesionales en psicología, de ahí la pregunta que le hice a mi hija.

Del amplio espectro que ocupa, es el fútbol y su contexto, el que debe acaparar  el mayor interés científico, dado que sobrepasa con creces su carácter competitivo. Algunos psicólogos lo encasillan en el orden de facilitador de emociones que además de deporte, es un fenómeno social de gran calado, realmente un fenómeno de la humanidad.

Para terminar, algunos datos que nos aportan los investigadores. Se cree que 264 millones de personas practican el fútbol de alguna manera. Existen 1.7 millones de equipos de fútbol y alrededor de 300 mil clubes en el mundo. También se dice que la copa del mundo es uno de los eventos televisivos con mayor audiencia mundial.

El fútbol es un fenómeno de tal magnitud, que la FIFA cuenta con más afiliados que la ONU. 208 la FIFA, 192 la ONU.

Son muchos los que cada semana acompañan a su equipo, en campo propio o en el del rival y lo hacen, a sabiendas que pueden sufrir, o que a lo mejor al final llega la alegría del triunfo, después de muchos minutos de sufrimiento, pero bien vale la pena.

Pasión, antagonismo, violencia, llanto, frustración, alegría y variadas manifestaciones más, son parte del fútbol y tierra fértil para el estudio del comportamiento humano.

Recordar es volver a vivir.

Hasta la próxima.

Última actualización: 26/07/2022