Costumbres y Tradiciones.
Si hay algo en lo que los seres humanos nos parecemos, es en que todas y todos necesitamos un techo.
Para algunos es uno muy lujoso, para otros, debajo de un puente. Para las aves y demás animales, algo parecido, ocupan una guarida, un nido.
Lo de los humanos empezó buscando refugio en una cueva, luego se pasó a los ranchos, de palma en las costas y hoja de caña en el centro del país.
No debemos olvidar que en otras latitudes, los que allí habitan, echan mano a lo que tienen para hacer su refugio, es el caso de los esquimales con su iglú.
Desgraciadamente, en nuestro país existe una población muy grande sin casa propia y si se tiene un empleo, se puede pagar un alquiler, de lo contrario, seguirán existiendo los anillos de miseria, también llamados tugurios.
Cuando se trata de viviendas y la construcción de las mismas, devolvemos el casete para decir que en nuestro país se construían paredes y muros, con pasto y barro, todavía se conservan algunas muestras de lo que acabo de mencionar.
Pero también estaban las grandes casas en las haciendas, que aunque ya se construían de madera, no de barro y pasto, llamaban la atención por el tamaño y porque tenían una zona verde interna, lo mismo que se hacían de dos plantas, la segunda por lo general era para dormitorios.
En la planta baja estaba la cocina, el comedor, la bodega inmediata, ya que fuera también estaba la galera con herramientas y demás, sala grande y un cuarto para visitas.
No podían faltar a una distancia prudencial, las casas para los peones.
En la galera había leña seca y otra secándose, lugar para monturas y aperos, yugos, hachas, mecates, carretas, chusos, cuchillos con y sin cubierta, lo mismo que un mollejón.
Cambiando un poco pero siempre con el mismo tema, digno es de mencionar las construcciones de nuestros aborígenes, con los famosos palenques y sus casas circulares.
Los tiempos cambian, así como las costumbres y las tradiciones. En tiempos modernos, nos indican nuestro arquitectos, que se debe construir hacia arriba, hacia el cielo, es así como aparecen los grandes edificios de apartamentos.
Por otra parte y en contraste a los tugurios, están las casas de lujo, que incluso deben pagar un impuesto por esa condición.
En otro orden de cosas, más allá de las cuatro paredes que llamamos casa, los lugares que habitamos deben ser hogares, ya eso es hablar de otra cosa.
Desde nuestros primeros padres, la idea del Creador era que el matrimonio estuviera formado por hombre y mujer, que luego vinieran los hijos, entendiendo que hay mujeres que son estériles y que por lo tanto nunca darán a luz.
Sabemos que el orden que Dios pretendía para los seres humanos, se ha tergiversado y ahora todo debe verse como normal, aunque en el fondo, todos sabemos que así no deben ser las cosas.
Resumiendo, hogar no es igual a casa, en el hogar se debe cumplir con algunos requisitos como la debida alimentación y educación.
Partimos del hecho de que los seres humanos necesitamos un techo y los hemos tenido de todos los colores, formas y tamaños. Asimismo, que las casas han sido construidas de gypsum, cemento, madera, fibrolit, láminas de zinc y en ocasiones las paredes están formadas solo de plástico.
Hemos hecho un recorrido desde las cuevas a los edificios de apartamentos, pasando por los iglús. Y si casa no es sinónimo de hogar, hagamos de estos últimos, un lugar acogedor donde nuestros hijos quieran estar y se sientan seguros. Que estas frases nos motiven para que nuestras viviendas sean verdaderos hogares donde se respire amor y respeto.
Recordar es volver a vivir.
Hasta la próxima.
Última actualización: 24/02/2023







