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Gatos en la cuna

Lic. Javier Sánchez/Director Ejecutivo Hombres de Valor * Familia y Valores * P/C Global Coaching. |
Gatos en la cuna

Una de las luchas que tenemos los padres en la actualidad es el dedicar tiempo en cantidad y calidad a nuestros hijos. Pareciera que la tiranía de lo urgente, como lo refiere el autor Charles Hummell, nos está ganando en la labor de guías y mentores de nuestros hijos. Nos dedicamos a lo urgente y dejamos de hacer lo importante y en esto hay que tener cuidado, porque si no, tarde o temprano, podría generar una sensación de dolor. Recientemente leí la siguiente reflexión que quiero compartir con ustedes y sé que, al igual que a mi persona, le servirá en gran manera. Es creación de la escritora, compositora y poetiza Sandra Chapin, convertida en música por su esposo Harry Chapin. Se denomina “Gatos en la Cuna”, título que me pareció llamativo y sugestivo, por lo que decidí denominar este artículo bajo el mismo nombre. Ciertamente impactó mi corazón y espero que así suceda en sus vidas y que sirva como llamado a la reflexión. Dice así:

Anoche nació mi hijo,
Vino al mundo de la forma habitual.
Pero habían muchos aviones que tomar
Y muchas cuentas que pagar,
Así que estando yo afuera
Aprendió a caminar.

Antes que lo pudiera conocer
Mi hijo comenzó a hablar
Y mientras él crecía decía:
“voy a ser como tú, papá
Voy a ser como tú”

Y el gato está en la cuna
Y la cuchara de plata.
El niño triste
Y el hombre en la luna…

¿Cuándo vendrás a casa papá?
-Hijo, no sé cuando
Pero estaremos juntos,
Ya verás que lo pasaremos bien entonces.

Bien, mi hijo cumplió 10 años el otro día
Dijo: “Gracias papa por la pelota
¿puedes enseñarme a patear?
Le dije – hoy no puedo
Tengo mucho trabajo que hacer”
Y contestó: “ Está bien y se fue
Y sonriendo dijo: Sabes?
Voy a ser como tú,
Yo seré como tú?”

Y el gato está en la cuna
Y la cuchara de plata.
El niño triste
Y el hombre en la luna…

¿Cuándo vendrás a casa papá?
-Hijo, no sé cuando
Pero estaremos juntos,
Ya verás que lo pasaremos bien entonces.

Bueno, mi hijo volvió de la facultad el otro día
¡Casi hecho un hombre, dicho sea de paso!
“Estoy orgulloso de ti, - le dije
¿puedes sentarte un rato?
-“En verdad lo que quiero papá
Es que me prestes las llaves del auto,
Luego te veo, ¿me las das por favor?”

Y el gato está en la cuna
Y la cuchara de plata.
El niño triste
Y el hombre en la luna…

¿Cuándo vendrás a casa hijo?
-Papi, no sé cuando
Pero estaremos juntos,
Ya verás que lo pasaremos bien entonces.

Hace tiempo que me jubilé
Y mi hijo ya se casó y se fue de casa.
Lo llamé justo el otro día y le dije:
“me gustaría verte hijo
¿Cuándo vendrás a casa?”
Me dijo: “me encantaría si tuviera tiempo,
sabes que mi trabajo es un lío
Y el niño tiene gripe…
Pero ha sido muy agradable hablar contigo
Papá ya tendremos tiempo de estar juntos
Y la pasaremos bien entonces”

Mientras colgaba el teléfono, pensé:
El creció igual que yo…
¡Mi hijo era igual que yo!

Y el gato está en la cuna
Y la cuchara de plata.
El hombre triste
Y el niño en la luna…

¿Cuándo vendrás a casa hijo?
-Papá, ya te dije: no se cuando
Pero estaremos juntos,
Ya verás que lo pasaremos bien entonces.

Mientras colgaba el teléfono, pensé: El creció igual que yo… 
¡Mi hijo era igual que yo!.
Confieso que me identifiqué en mucho con esta frase. Generó en mí una mezcla de dolor y tristeza. Quizás, cual espejo, trajo a mi mente un episodio de mi vida: mi estadía como Juez de la Corte. ¡Jornadas extensas … horarios extenuantes¡. ¡El Juez en la luna y mi hija crecía! Capítulo ya superado, por cierto. De igual manera, confieso que no es mi intención generar culpabilidad, sino un llamado a la reflexión, tal y como lo indiqué inicialmente ¡Un fraterno abrazo!

Última actualización: 08/11/2022