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Gestor de incultura

Luis Castrillo Marín / Periodista y Politólogo, UCR |
Gestor de incultura

En una reciente entrevista en el programa Que Buena Tarde de Canal 7 el dizque Gestor de Cultura -que más bien deberíamos calificar como Gestor de Incultura–  Alejandro Hernández, se refirió a los bailes folclóricos de Guanacaste como una “polada” y para rematar, palabras más, palabras menos, afirmó que la historia de la provincia carecía de mujeres que hayan realizado trabajos significativos en campos como el arte, las letras y otros afines.

Un par de aseveraciones de ese tipo, que se caen solas, no debería merecer un ápice de nuestro tiempo, pero a decir verdad, tenemos que llamar la atención de que están relacionadas con otro fenómeno mucho más amplio y que es parte del signo de nuestros tiempos en la era de la postmodernidad.

Me refiero a esa nueva ola de movimientos sociales afectos a categorías bastante dudosas, como los llamados “hechos alternativos”, muy de moda entre los grupos más conservadores de casi todo los países del mundo donde abundan los  creyentes en toda suerte de disparates, como quienes afirman que la tierra es plana o que el origen del Covid-19 es solamente una sucia patraña del maquiavélico Bill Gates para apoderarse del mundo.

En el caso del Gestor de Incultura, parece poco probable de que esté al tanto de que milita en el bando de los negacionistas, ni más faltaba, pero a tenor de sus “análisis”, es casi seguro que juegue en aquellas ligas que, como sabemos, han encontrado suelo fértil en el último par de años, pero que desde hace varias décadas se arraigaron en la vida cotidiana de los Estados Unidos, donde aún se cuentan por millones quienes creen que el hombre nunca llegó a la luna y que el viaje de la nave Apolo 11 al satélite de la Tierra, fue solamente un montaje de la Administración Nacional de Aeronáutica y el Espacio (NASA) urdido en una oscura bodega perdida en medio de la nada.

Nuestro Gestor de Incultura, en la corronga entrevista con el Canal de La Sabana, de un solo cuajo eliminó las contribuciones de mujeres guanacastecas como Guadalupe Urbina, Margarita Marchena y Lía Bonilla en el campo de la cultura y la gastronomía criolla, o de Rosa Alpina Aiza en la política, primera fémina de la provincia que logró una curul en la Asamblea Legislativa. Es decir, esa curiosa lectura retorció la historia de tal manera que cayó en un relativismo absurdo, tan apreciado por los amantes de las teorías de la conspiración.

Para este personaje, todo ese aporte es pecata minuta, porque en su disparatada reinterpretación de las artes en la provincia de Guanacate, todo se reduce a una broma de mal gusto, apenas útil para el divertimento, pero que se debe eliminar y retocar a partir de una concepción “neo” del folclor, destinada a construir una versión más “actual”, como la que él mismo ofrece en un video suyo -torso descamisado incluido- bailando con un “talento” que imagino, según él, haría palidecer al mismísimo Anthony Quinn, en aquella mítica escena de Zorba El Griego.

En dos platos: La concepción educativa del Gestor de Incultura en estos temas de seguro recurriría al Manual Didáctico del Cabro Más Macabro para impulsar el nuevo paradigma en las aulas guanacastecas.

¡Ay carajo!

Última actualización: 09/08/2022