¡Llegó papá!
Hace unos días se publicó en este Periódico una canción titulada “LLEGÓ PAPÁ”. Más revelador que el tema, la letra o la música, son los contenidos de algunos de los comentarios que se generaron. Es ahí donde vino a mi mente lo dicho por François-Marie Arouet, más conocido como Voltaire, escritor, historiador, filósofo y abogado francés, quizás por allá por el año 1734. Imagínense, hace casi 300 años.
Manifestó en su momento: “No comparto lo que dices, pero defenderé hasta la muerte tu deseo a decirlo”. Sencillo. El cantautor, en su libertad de expresión, de una forma un tanto creativa, expresa una serie de ideas, cuyo contenido fue aprobado por un considerable número y reprochado por unos pocos. Tan respetable es lo expresado por el cantautor, como lo expresado en los comentarios, aunque los compartamos o no. A eso quizás se refería Voltaire. Aunque no lo comparto, defenderé a muerte la libertad de manifestarse y expresarse.
Por ejemplo, en mi caso, me duele y no estoy de acuerdo en los ataques que hacen a la persona del cantautor y no a la idea, pero al fin y al cabo, debo ser respetuoso. Tampoco comparto que algunos de los cometarios se hayan direccionado contra del medio de comunicación, pero están en el derecho de hacerlo. Por cierto, si la canción referida buscaba algún efecto u objetivo, al rato lo consiguió, porque, según tengo entendido, solo en este medio informativo, ha tenido cerca de 25.500 visualizaciones. Ahora, para lograr lo sostenido por Voltaire se requiere una alta dosis de tolerancia, entendida esta como el respeto o consideración hacia las opiniones o prácticas de los demás, aunque sean diferentes de las nuestras.
Al respecto Benjamin Franklin, contemporáneo de Voltaire, dijo: “Lo mejor que puedes dar a un adversario, la tolerancia; a un amigo, oídos; a un hijo, buen ejemplo; a tu padre, respeto; a tu madre, una conducta que la haga sentirse orgullosa de ti; al prójimo, caridad; y a ti mismo, amor propio “. Por la coyuntura en la que estamos, resulta necesario, ser lo suficientemente tolerantes. No tienen sentido los insultos o calificativos hirientes. No suman. Siento, como griego que ama esta ciudad de manera especial, que estamos llamados a ser tolerantes y unirnos en objetivos y metas que tenemos en común por el bien de nuestro cantón.
Definitivamente que resulta imperante el hacer un llamado a la tolerancia. He de admitir, desde ya, que existe la posibilidad de que a alguien no le parezca alguno de los puntos del presente artículo, pero también soy consciente, como dice Voltaire, que tiene todo el derecho a decirlo o expresarlo. Un abrazo amigos y amigas.
Última actualización: 19/03/2025







