"A mí no me representa"
Cuando el Pueblo Soberano es marginado sistemáticamente de la formación ciudadana, entonces se está en el punto exacto, culminante, de poner en sus bocas y consolidar en sus mentes, frases totalmente vacías, como esa de " a mi no me representa",
En otras palabras, es momento de proceder a arrebatarle a los individuos el derecho a pensar, razonar, analizar, evaluar y sacar conclusiones que, vayan en beneficio de sus propios intereses como ciudadano, como familias y como pueblo e ahí, la trampa de los corruptos y de los que manipulan desde el poder político, el control absoluto del estado.
Lo he dicho y lo sostengo, este proceso electoral mejenguero, donde los partidos políticos han sido mandados al ostracismo, no marcará ninguna diferencia en beneficio de aquellos pisos de tierra, será más de lo mismo.
El asunto no tiene relación con que una persona sea buena gente, de eso hemos tenido de sobra, por ejemplo en la Asamblea Legislativa y en el Poder Ejecutivo, en su mayoría manipulables o intranscendentes, a la hora de actuar en función de los intereses de la gente "piso de tierra".
Otros caen mal porque son vehementes en sus posiciones, contra los representantes de los sectores financieros, contra los que juegan debajo de la mesa y contra los que hasta hoy, siguen ayudando y avalando la fuga de capitales, mientras a las madres jefas de hogar, los ancianos, los niños, los jóvenes, siguen viendo cómo pasan de largo con sus derechos y a las familias las siguen "atiborrando" de impuestos.
Existe otro sector del pueblo que por ignorancia, por estar desprovistos de información o por intereses muy particulares, gritan a coro que esta pandilla de pillos, representantes de la clase financiera nacional e internacional, si los representan y los que salen a dar la cara por ellos no les representan.
Si un plan les ha resultado a la perfección, los siguen manteniendo: mudos, sordos y ciegos, la crisis se observa en la actitud de personas que tienen un supuesto derecho de opinión, pero, que pierde fuerza ética pues le ha sido arrebatado, el derecho a una formación ciudadana adecuada y por tanto, se les roba por un lado y se les condiciona por otro a repetir el slogan, para evadir la generación de pensamiento político “A mi no me representa"
El observar como nuestra sociedad se mantiene como un barco a la deriva, en un tormentoso océano - sectores poderosos - que los hace como les da la gana y los ubica donde les conviene tenerlos, la nostalgia surge y nos deja a muchos como simple espectadores y sin armas para, dar más asistencia política a los ciudadanos, ante la maquinaria que la gente parece aceptar, como si fuera lo correcto y la salida a sus múltiples problemas.
Cuando uno observa a afiliados a sindicatos, a empresarios que la pulsean, a comerciantes sobreviviendo, a profesionales, maestros, abogados, secretarias, médicos, amas de casa, desocupados, trabajadores informales, jóvenes, gerentes, entre otros, arrastrados dócilmente por el slogan: "A mí no me representa", es fácil entender entonces el por qué, del uso cargado de vacío del "pura vida".
Última actualización: 16/07/2025







