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Solo el amor y el arte salvan a un pueblo

Francisco González /Artista plástico |
Solo el amor y el arte salvan a un pueblo

Deseo dejar claro que no me refiero al amor sexual de pareja. Existen muchas formas de amar. Los artistas por siglos de siglos han dejado huella o muestra del terruño donde nació o donde decidió vivir, el ejemplo más claro es de Domenico Teodocopus, que migro de su país natal; la Grecia europea a la España de la "Santa Inquisición", donde asesinos, sádicos, vestidos con sotanas, apoyados por preceptos falsos, torturaron y mataron a personas por estupideces.

Ahí fue a parar; su obra artística sentó catedra, dejando un legado maravilloso de arte pictórico. Demostrando que no es donde se nace, es donde se decide vivir.

Otros ejemplos los artistas que migraron al Barrio Latino de Francia y crearon arte maravilloso. En nuestro país han existido y existen artistas de calidad y talla internacional, su obra ha sido calificada por curadores prestigiosos en diferentes eventos o bienales, a nivel nacional tienen su gloria. Pero a partir del último cuarto del siglo veinte el apoyo estatal y empresarial se puede decir que es efímero, los mercados son de élite; pesa más tu nombre que la calidad de la obra, los que tienen dinero buscan obras de artistas fallecidos que de aquellos que estamos vivos.

La cosa se pone muy dura, conozco exponentes del arte: grabadores, escultores, pintores que sus casas son galerías o pino tecas donde almacenan obras, pues muy pocos compradores existen. Los temas son muy variados; paisaje rural, urbano, tradiciones, flora y fauna, riquezas que tenemos por doquier.

Todas las etnias nos han dado su vivencia, su pensamiento, ahí, desde siempre, llegamos a conocer nuestra historia e identidad, nuestra Costa Rica indígena, conquista (genocidio), colonización, república. Campesinos que tomaron sus herramientas de trabajo y las convirtieron en armas, así defendieron el suelo sagrado que los vio nacer.

Ese amor, único, inexplicable, maravilloso, lo plasmamos los artistas. Pocas personas lo podrán admirar, no porque no quieran, nuestra sociedad está a la defensiva; nos atacan conquistando nuestra identidad, nos someten a dejar nuestro gallo pinto por una hamburguesa o cualquier otra conquista a nuestro estómago, forma de vestir, e infinidad de logros de la conquista salvaje de la economía salvaje. Preferimos cambiar nuestros campos de agricultura por malls de acero y concreto, desplazando a nuestros campesinos, limitando la producción de alimentos y quien sabe que más se destruye en esta vorágine que llaman economía global.

Los que amamos nuestra patria, nuestro pueblo, defendemos con acciones intelectuales y denuncias, la muerte lenta y sistemática de una comunidad. Deseamos que el puente azul, vuelva a ser de color azul, que el obelisco vuelva su piramidón a señalar al cielo hermoso que nos deleita con su gama de colores a todas horas, donde las aves revolotean y trinan sus melodías para el deleite del oído que disfruta con esas maravillosas notas. Nosotros los artistas somos mensajeros de lo hermoso, de todo aquello que nos rodea. Este amor solo los que creemos en nuestra identidad lo sentimos. El llamado político responde a un algo que no puedo decir. Nuestra patria tuvo políticos verdaderos, con identidad social, nacionalismo, Juanito Mora; movilizó un pueblo para defender la patria y pueblos de Centroamérica, el doctor Calderón Guardia que vio una medicina social, don Otilio Ulate, periodista y orador, don Chico Orlich, bonachón, don Manuel Mora Valverde, fundador de partido comunista, con visión social en favor del campesino, del obrero, don José Figueres Ferrer, fundador de la Segunda República, visionario y odiado por la casta capitalista, auténticos políticos, no algunos que como decía el maestro Arnoldo Herrera, fundador y director del Castella, decía: no se vistan con ropa ajena. Creo que a muchos le queda muy grande esa vestimenta.

En nuestra comunidad se ha botado millones en "orgasmos culturales", una tal Plaza Helénica, ha tenido de todo, hasta la profanación de una escultura, de uno de los grandes filósofos de la Grecia clásica, entre otros, sombrillas, que el pueblo no sabe cuál significado tienen, costo? No sé. Más otras ocurrencias. Pero cuándo se pide apoyo económico para participar en eventos internacionales, tanto para artistas consagrados como emergentes, hablan por hablar, no ayudan a los artistas. Prefieren botar el capital del pueblo en no sé qué cosas. La caravana de estos personajes para nuestra desgracia crece. Aquí recuerdo la frase que reza: la gradería de sol...

Última actualización: 21/10/2025