Tiempo guardado
Ven amada, acompáñame a la mesa,
vengan hijas, hijos.
Tomaremos la buena nueva.
Repasar los montes, cercarlos, confundirnos en el verde,
dejarnos ir livianos, vencidos
por el viento rasgado.
Repensarnos festivos, de cosecha,
y tomarnos el café propio
con el pan aparecido en tu mano.
Mano de madre mineral,
mano hecha en tus ojos,
en tus noches lánguidamente lácteas.
Madre sin mancha.
Mirarnos y sentir
que hubo un ayer,
y que luego juntamos trasparencias
en un sueño de arcillas,
de alfareros del delirio,
y que en las noches juntos
fuimos ciertos.
Que compartimos soles alambrados,
el aire atónito en los cuartos,
las aguas sumisas
el techo vernáculo.
El tiempo nos lo hemos guardado
a cielo abierto en el pecho,
encantado,
sin asidero al olvido.
Vamos a tomar la buena nueva.
Ven amada, vengan hijos, hijas.
¿Se acuerdan cuando deteníamos
todo el día en la llave de los baños?
No nos equivocamos.
No había tiempo que perder.
Nos mirábamos desde los ojos
buscándolos entre lo más recóndito todos los detalles,
para así no olvidarnos luminosos,
...para reconocernos siempre.
Ya luego me vinieron al hombro
las hojas del bronce inevitable,
y aprendimos a hablarnos
con la liviandad del perdón.
Entonces La Paz vino abanderada,
serena y blanda, de nacientes.
Por entre el suave sudor iluminado,
desde la piel ya sabia, quebradiza.
Y ya cuando de viaje me vaya
hasta los acantilados del humus,
y así me desentienda de todo,
volveré hasta esta mesa
pausado y libre,
y me enredaré en tu pelo con leve frío,
en el aluvión de los pájaros,
y seré el frescor de la mañana
y la humedad plantada de la tarde.
Y aún me reconocerás
porque sí me aprendiste,
en la mirada fulminante de ayer,
y en el alimento que compartimos
en esta mesa,
... para reconocernos siempre.
Acompáñame esposa, vengan hijos.
Miremos juntos finalmente
aquella apuesta por los vinos,
y que ese niño que juega
con el aro de mercurios,
ceda su anaranjado bajo,
cediendo así
el limítrofe gozo
del tránsfuga al poniente.
Y que la ciudad recién vencida,
oscura comience a marcar soledades,
con sus talentos de lumbre.
Vengan
con la mirada en festival.
Viviremos juntos un rato,
nuevamente.
Última actualización: 18/02/2022







