Todo depende de tus principios éticos
Siempre he considerado que el problema de convivencia humana no depende estrictamente de una ideología, es más bien un asunto que depende del conocimiento personal que se tenga de los grandes acontecimientos del mundo y la amplitud mental que se pueda desarrollar para enfrentarlos y buscar soluciones que lleven la mayor felicidad posible a cada ser humano y a las familias en su conjunto, en una sociedad.
Existe una tercera guerra mundial, que se desarrolla en forma fraccionada. Es una guerra que no tiene ideología, es una guerra que está concentrada en un objetivo: El control absoluto.
El control absoluto es el que permite ejercer el poder igualmente absoluto y en este objetivo se encuentran concentrados socialistas, capitalistas, comunistas, maoístas y demás.
En este trabajo de ambición absoluta destacan naciones como EE.UU, China, Alemania, Inglaterra, Francia, Rusia, Países Bajos y Japón.
La visión polarizada, radical y fundamentalista de la mayoría de las personas, va a depender en mucho, de la influencia ideológica que cada uno de esos países ejerza sobre los paises periféricos bajo su control absoluto.
Esta tercera guerra mundial lleva implícito intereses específicos, como el petróleo, gas natural, piedras preciosas, carbón, bauxita, silicio, biotecnología, regiones turísticas, agua, entre otras.
En esta luchas se utilizan mercenarios, ejércitos nacionales, acuerdos financieros, control de los sistemas educativos, de los medios de comunicación, de la tecnología de punta, de la salud, así como la distribución de la riqueza a nivel de potencias mundiales, a nivel de grupos financieros, de familias y de personas.
Es aquí donde la ética, entendida como esas normas morales que determinan tu conducta, tu forma de actuar y forma de proceder, impactan al mundo, a la sociedad y al núcleo específico al que perteneces.
La ética es un asunto independiente de tu ideología o religión que se practique.
La fortaleza ética se alimenta de la meditación, reflexión, formación permanente, del ejercicio crítico y analítico, del escuchar y sacar conclusiones, teniendo como base fundamental la dignidad y los derechos individuales y colectivos de todo ser vivo.
Satanizar es un arma de guerra para persuadir al ignorante. En el caso de Costa Rica, por ejemplo, se pone de moda cada vez que se acerca un proceso electoral.
Última actualización: 17/01/2022







