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Un arco de roca no es un puente de piedra

HaHámer Salazar/info@hamersalazar.com |
Un arco de roca no es un puente de piedra

El Puente de Piedra: es de piedra, pero no es un puente. Un puente es un medio que se utiliza para unir dos puntos, ya sea las orillas de un río, una carretera, dos lugares aislados (puente aéreo), un circuito (puente eléctrico), etc. Para el caso de la infraestructura vial, un puente es una obra ingenieril, que requiere de una estructura con bases, bastiones, vigas, etc., y cada componente y su diseño, así como el diseño general del puente, obedecen a cálculos matemáticos finamente realizados. Una vez construido, es necesario tener un plan de mantenimiento para que la obra sobreviva al uso y al paso del tiempo. En el caso del mal llamado PUENTE DE PIEDRA, no cumple con esta condición porque NO ES UN PUENTE, se trata de un ARCO DE ROCA natural, es decir, una estructura que ha sido forjada por las actividades geológicas, especialmente de origen volcánico, así como por los procesos erosivos provocados por el agua.

Desafortunadamente, este arco de rocas es desconocido incluso para la gente del mismo cantón de Grecia, que no logra saber dónde se encuentra el “puente” debido a que forma parte de la calzada para el paso de vehículos de todo tipo, y no existen las condiciones adecuadas como para bajarse y echar una mirada a los lados y por debajo de la estructura.

A pesar de ser una formación natural, se ha utilizado, e incluso tratado, como si fuera una obra de ingeniería civil. Sin embargo, nada más lejos de la realidad. Nunca nadie hizo un plano para su construcción, nunca se construyeron los apoyos (cimientos, bastiones), ni el tablero (vigas, ni armaduras). En conclusión no es un puente como tal.

Simplemente, la costumbre de utilizar el arco de roca para transitar primero a pie, luego con carretas de bueyes y a caballo, con el paso del tiempo, comenzaron a pasar vehículos livianos y maquinaria agrícola. Luego resultó muy fácil, cómodo y barato, colocarle una capa asfáltica, una baranda y listo. Tenemos lo que parece un puente, porque los usuarios no saben que debajo no hay tal puente, no existe la seguridad que da una obra ingenieril a la que se le puede dar mantenimiento. En este momento no se puede hacer nada para mejorar la estructura del arco de piedra natural, salvo controlar la vegetación para evitar que las raíces lo deterioren, así como disminuir la escorrentía del agua de lluvia, para disminuir la erosión. Algunos ingenieros han sugerido colocar varillas de manera perpendicular a las rocas y reforzar las paredes del arco con cemento, sin embargo, eso acabaría con la belleza natural del arco.

Este no es un puente de piedra, aunque, para comparación, en Grecia sí hay un puente de piedra, tal como lo hacían los romanos desde la antigüedad, y este se ubica en un camino privado que comunica de La Garita de Alajuela a la Hacienda Pinto, en Tacares. Este sí es un verdadero puente de piedra.

La fragilidad del arco de roca se deriva de la naturaleza de los materiales, ya que no es una roca compacta de un solo material, como un basalto por ejemplo, sino que en el arco confluyen materiales geológicos de diferente naturaleza y composición, incluyendo materiales provenientes de los volcanes Poás y Barba.

Uno de los componentes más importantes son las rocas conocidas como ignimbritas, que son alargadas y de varios lados, dispuestas una al lado de otra, lo cual las hace muy frágiles a la vibración porque se pueden desprender. De hecho, la historia del puente, el diablo y el campesino en la que al maligno le faltó colocar una roca, se debe precisamente a que, en algún momento de la historia del arco, una de las ignimbritas se desprendió y dejó un hueco, que fue el que le dio origen a la leyenda.

Las ignimbritas son rocas cuyo origen son nubes ardientes de roca evaporada, producto de una erupción volcánica violenta y que pueden alcanzar los 5000 grados de temperatura. En su paso por las laderas por donde se desliza, la nube va evaporando todo a su paso hasta que, en un momento determinado, cuando la temperatura ha disminuido un poco, la nube se detiene y el enfriamiento abrupto forma este tipo de rocas. También se pueden observar ignimbritas en los paredones ubicados antes del puente sobre el río Rosales, en la carretera Bernardo Soto, en el sentido Grecia – San José.

Por otra parte, como arco de rocas, el puente forma parte del patrimonio natural del Estado. Así como para aprovechar los recursos geológicos como un tajo o una mina, requiere de los permisos del Ministerio del Ambiente y Energía, así también la Municipalidad de Grecia, debería tener el permiso de utilizar este arco de roca como parte de la infraestructura vial, sin embargo, este permiso no existe.

Así mismo, el puente fue declarado patrimonio cultural, razón por la cual hay que cuidarlo, pero también debería eliminársele la cubierta asfáltica que tiene y, naturalmente, eliminar el paso de vehículos, lo cual plantea la impostergable necesidad de construir un puente para dejar en desuso este. Sin embargo, esta alternativa no es viable hasta tanto no se construya un puente que sustituya este paso.

Es urgente regular el tránsito de vehículos pesados sobre el arco de rocas, prohibir el paso de camiones articulados, rotular toda la vía para advertir a los conductores de esas restricciones, así como iniciar la compra o expropiaciones de los terrenos por donde pasará la nueva vía y, finalmente, la construcción de un nuevo puente. Otras medidas urgentes son el control de la vegetación, especialmente de aquella que, con sus raíces, puede alterar las rocas, así como la correcta canalización de las aguas de lluvia para evitar que lleguen al arco de roca y lo erosionen.

Alrededor del mundo existen varios arcos de roca natural, la mayoría de ellos formados de rocas calcáreas (del calcio depositado por caracoles, corales, etc.), o por rocas sedimentarias; sin embargo, el de Grecia es de origen volcánico y es el único que sabemos con certeza que se utiliza como parte de la infraestructura vial, los demás son atractivos turísticos.  Esperemos que ese día llegue para este arco de roca natural y se convierta en un verdadero atractivo geoturístico y cultural.

Rescatar el “puente de piedra” y la leyenda que se ha tejido alrededor de él, no será fácil, pero estoy seguro que no será tan difícil como construir una iglesia de metal como la que construyeron nuestro tatarabuelos a finales del siglo antepasado, con una población menor y con menos recursos, pero sí con determinación.

 

Fuente: Fotografía cortesía de www.tonycostarica.com

Última actualización: 10/11/2022